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ACOGIDA AUTOGESTIONADA Y AUTOCUIDADOS

Este artículo, se podría considerar un pequeño resumen de nuestro carisma en Abraza África/Misión Emmanuel.

TODO CON LA PRÁCTICA SE ENTIENDE MEJOR

Cuando una persona es acogida en nuestra casa, se pone en práctica un plan cuyo objetivo es el abrazar a la persona, sin crear dependencia y fomentando el desarrollo de sus propias habilidades, en el menor tiempo posible.

¿Y por qué en el menor Tiempo posible?

Porque la realidad de la persona migrante viene dada por la urgencia de sus objetivos. El primero es el de regularizar situación y para ello dependen de obtener el permiso de residencia, que a su vez va asociado al permiso de trabajo y, para trabajar necesitan desarrollar multitud de habilidades.
Normalmente su familia espera urgentemente su ayuda económica para poder subsistir.

Otra faceta igual de importante para no prolongar innecesariamente la acogida, es el acomodamiento a la realidad de fondo asistencialista y por lo tanto de dependencia.
La realidad de estas personas es que en poco tiempo deben de subirse al tren de una sociedad que no espera. Nadie podrá hacer que consigan y mantengan un trabajo y una independencia económica, solo ellos. En eso estarán solos. Nosotros solo podemos acompañarles y orientarles para que puedan llegar a la autonomía-autocuidados lo antes posible.
Para esto lo primero es fomentar iniciativa de autogestión o de autonomía y para ello el individuo acogido no solo tiene que estar de acuerdo, sino que el compromiso es vital. Normalmente el compromiso es por escrito y va firmado por ambas partes (acogido-acogedor). En este “contrato”, uno se compromete a seguir un itinerario y normas, el otro a ofrecerle lo “necesario” para poder desarrollar sus habilidades en el menor tiempo posible.
También se deja claro, que la acogida es bidireccional y que la falta de colaboración del acogido la rompe, terminando con la acogida.
Que quede claro no significa que sea sencillo y siempre se debe evaluar la realidad del acogido, sin adaptar el itinerario, sino ofreciendo asistencia psicológica u orientación por parte de los educadores. Nunca se les debe de quitar la oportunidad de poder adaptase paulatinamente a su nueva realidad, creando una realidad paralela que no pondrá mantenerse por mucho tiempo.

El parternalismo o sobreprotección hacia los acogidos, les puede hacer mucho daño, pues se refuerza una tendencia de dependencia y demandante a la que muchos están predispuestos, retrasando su inclusión e incrementando la frustración por incumplimiento de perspectivas. Muchas de estas personas suelen caer en el victimismo crónico, que surgirá en el momento que no obtenga la “ayuda” a la que suele estar acostumbrado.

En la práctica la claridad del itinerario suele ser vital, sobre todo en la primera entrevista. Debe existir un planning con todas las actividades y horarios bien explicados. Es importante que éste se respete por parte de los acogidos y acogedores. Esto les dará una visión clara de la realidad social, que no cambiará para ellos, sino que ellos deberán de gestionar los recursos que esta les dará.
La tentación o el error es crear un planning adaptado a las sugerencias de acogido, pero si hacemos esto, les estaremos quitando la oportunidad de adaptación y de optimización de sus recursos.

-Ellos deben de gestionar su propia casa, con la supervisión de los educadores.
-También deben de adaptarse a horarios y a las clases de formación. Las clases de refuerzo serán exclusivamente para resolver dudas, no para estudiar con el acogido. Se les explicará cómo estudiar y ellos se comprometerán a hacerlo. Por ejemplo, se les mostrará cómo realizar un trabajo en el ordenador, pero no se hará con él. Así estimularemos, para que el estudiante realice por el mismo el trabajo y aproveche correctamente las horas establecidas para las dudas.
-La participación de los acogidos es vital a la hora de establecer un plan de acogida. Sus propuestas e iniciativas deben ser escuchadas y estudiadas detenidamente. La asamblea se realizará todas las semanas y el debate basado en el respeto mutuo, siempre es enriquecedor. Gracias a estos momentos, ellos también hacen suyo el proyecto. Pero el acompañamiento y la escucha deben ser diaria para un normal funcionamiento.
-Buscar momentos para compartir u ocio, es igual de importante y se deben de respetar como actividad del recurso, pues refuerza la interacción inter-acogidos y acogedor-acogido, ayudando a normalizar el día a día del proyecto e incluso a visibilizarlo, que también es importante.

El plan de acogida termina cuando el aprovechamiento del recurso es deficiente, innecesario y se produce una ruptura de la bidireccionalidad o colaboración en el mismo.
El prolongar la acogida sin colaboración por parte del acogido, refuerza la dependencia asistencialista y distorsiona la visión de la realidad de acogido.
Nuestro objetivo primordial es buscar su bien y este no siempre va acompañado de su sonrisa, y aceptación, pero sí debe comprometerse en su colaboración.

Todos dependemos de todos en algún día, y no hay que tener miedo a servir o a ser servidos, siempre que la necesidad sea una necesidad real y no creada, que nos impida vivir nuestra vida con mayor libertad.

Todo esto sin un acompañamiento y sin una presencia es imposible.

El acompañamiento es importante que se realice desde dentro. Los cohabitantes con los acogidos serán la responsable de la supervisión del proyecto, buscando asesoramiento externo en todo lo necesario.

El cuidado de los responsables es vital, reservando el tiempo necesario para ello.

Tener la ayuda y colaboración de Voluntarios o educadores ayuda muchísimo al bienestar.

La unidad del equipo de acogida es fundamental, así como la coordinación en todo, con los responsables cohabitantes y la ayuda a la implementación del plan de acogida, sin realizar actividades paralelas sin autorización.

Los acogidos verán cualquier actividad paralela o contraria al plan de acogida, como una incoherencia del proyecto, abriendo una “grieta” a la que se podrían agarrar para justificar el no cumplimiento de plan establecido.

La unidad del equipo y el servicio siempre debe estar basado en la complementariedad, afectividad y no en la rivalidad y competitividad.

Base científica del AUTOCUIDADO en el que se basa la Autogestión temprana.
El autocuidado como su nombre indica es una forma de cuidado a sí mismo. Dorotea Orem logró conceptualizar los autocuidados.

Organigrama de La Teoría General de Enfermería Según Orem. “La práctica de actividades que los individuos inician y realizan para el mantenimiento de su propia vida, salud y bienestar”

La teoría del Autocuidado, tiene su origen en una de las más famosas teoristas norteamericana, Dorotea Orem, nacida en Baltimore, Estados Unidos. “El autocuidado es una actividad del individuo aprendida por éste y orientada hacia un objetivo. Es una conducta que aparece en situaciones concretas de la vida, y que el individuo dirige hacia sí mismo o hacia el entorno para regular los factores que afectan a su propio desarrollo y actividad en beneficio de la vida, salud y bienestar.”

El concepto básico desarrollado por Orem, es que el autocuidado se define como el conjunto de acciones intencionadas que realiza la persona para controlar los factores internos o externos, que pueden comprometer su vida y desarrollo posterior. El autocuidado por tanto, es una conducta que realiza o debería realizar la persona para sí misma.

Daniel Almagro.

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