¿LA EMOCIÓN DE UN ALCALDE O EL CORAZÓN DE UN HERMANO?

DURANTE LA VISITA A LA MISIÓN EMMANUEL  DE NUESTRO ALCALDE DE TRES CANTOS,  DON JESÚS MORENO, EL PASADO VIERNES 1 DE DICIEMBRE 2107, junto con la concejal de asuntos sociales Doñas Carmen Posadas y la técnico de inmigración Patricia Sánchez, pasaron cosas que yo diría traspasan la oficialidad de la visita, dando un carisma humano y de cercanía muy poco usuales en el mundo de la política.

 

 

Me gustaría remitirme al principio para que todo el mundo comprenda la trascendencia del resultado de esta visita tan vital para nosotros. Al empezar ya hace algunos años nuestra misión de servicio con Abraza África, siempre te piensas que será complicado, pero confías en que en el trabajo por la justicia el Señor siempre te tenderá la mano, lo que no sabes es a través de quién te ofrecerá esa mano. Como misioneros católicos, te esperas que te ayuden “los tuyos” y así fue, pero “los tuyos” no son siempre los que esperas. Así que nos fuimos dando golpe tras golpe, caída tras caída. Cada traumatismo dolía mas que el anterior… Lo único que nos sostenía era la oración. No nos podíamos permitir un paso atrás pues de nuestra Fe dependían los diez acogidos, la esperanza de sus familias en África, los hermanos que acompañábamos de forma externa y el testimonio de una nueva forma de hacer misión.

Llamamos a muchas puertas, puertas que suponíamos siempre abiertas a la misericordia,  como dice nuestro amado Papa Francisco, pero pudimos comprobar en nuestras carnes la dureza del clericalismo, incluso desde el propio laico y el dolor de una lanza en el costado por nuestra propia gente. Entonces nos preguntamos ¿Quién es nuestra gente?….¿No son aquellos que se han parado en su camino para recogernos? Si , son estos hermanos que van colaborando en el reino de Dios a través de nuestra pequeña misión y fue entonces cuando abrimos las puertas al Espíritu y este nos guió a la proximidad y a salir a los cruces de caminos a proclamar la justicia.

Tras muchos problemas de todo tipo, aprovechamos hasta nuestro último cartucho y uno de ellos era pedir ayuda a nuestro Alcalde. La verdad no esperábamos, mucho….Ya sabéis, “políticos”, pero antes de ir me puse en oración y como buen optimista que soy fui con ganas. Nos recibieron pronto y de una forma muy cordial. Me lancé a explicar nuestros problemas, pero no lo hice muy bien, menos mal que mi mujer estaba allí. Pero mientras ella hablaba, yo observaba y pude ver a la persona y no al político. Jesús escuchaba con mucha atención lo que Lola decía, vi a una persona con ganas de ayudar. Vi en sus ojos un sentimiento, que no había visto en otros políticos. Nosotros solo podíamos buscarle problemas pero el cada vez estaba más interesado en todo el meollo que teníamos, no se porqué algo me hizo confiar en el. De repente dijo que nos iba a ayudar en esto y lo otro, nos explicó como y que debimos hacer nosotros. Allí también estaba Carmenen Posadas mas firme que el alcalde, pero sin dejar de escucharnos y proponernos salidas a los problemas. Luego pude conocerla y ver que esa firmeza es solo un rasgo externo. Al poco tiempo vimos los frutos de esta reunión y la cercanía del alcalde. Desde entonces no veo a un político, veo solo a una persona con muchas ganas de ayudar y de amar y ser amado como todos. No podía creer que el que parecía mas cercano a nosotros, se iba alejando y aquel que por prejuicios nuestros estaba lejos, ahora era en quien podíamos confiar.

Pasó algún tiempo hasta que Jesús y compañía pudo visitarnos. Todos lo estábamos esperando y los acogidos mucho más, pues algunos ya lo conocían y sabían lo mucho que había hecho por ellos. La visita, no fue una visita…..Fue un fiesta llena de agradecimos y cariño hacia estas personas que les visitaban y se ofrecían a ayudarlos aún mas desde el conocimiento de su realidad diaria. Jesús se interesó por todo y todo es todo, lo que se hacia en la casa de acogida, hasta quiso saber como vivíamos los que acogemos etc… Concretizó muy bien como nos iba a ayudar. Luego todos pasamos a la capilla donde habló con todos los acogidos y los voluntarios. escuchaba con atención o mas bien con asombro las historias de cada uno. Aunque el ya sabia algo no esperaba esto y yo veía que se iba emocionando cada vez más. Al final hable yo y le recordé nuestra primera reunión y lo importante que fue para todos…. Jesús ya no podía con la emoción, ya iba a dar sus frutos fisiológicos (lagrimas), cuando me cortó y me dijo que no hablase más. El no esperaba esa acogida, pero el africano en eso es especialista, en el calor de la acogida. Comimos comida africana y la despedida no fue nada triste porque sabemos que el está siempre cercano.

Ahora empiezo a entender muchas cosas y por que Jesús comía con todos, El veía la lo que hay detrás que cada persona y es eso lo que quiere de nosotros, que no juzguemos, que veamos el interior, lo que realmente somos, no lo que hacemos, o nuestro rol en la sociedad, porque en lo profundo todos somos muy especiales, pero todos necesitamos la misma gasolina….El AMOR en mayúsculas.

Luego en las redes pudimos leer que esa emoción de nuestro alcalde fue algo muy muy especial para el, tanto que le ha llevado a decir algo que nunca antes había dicho de otra organización: “En los 10 años que llevo como concejal y alcalde ha sido la primera visita en la que me he emocionado, he conocido a personas que aparentemente no tienen nada, pero si, tienen lo más grande, un gran corazón. GRACIAS por vuestro trabajo. seguiremos colaborando”.

Mil gracias Jesús, Carmen y Patricia por ser como sois.

Gracias siempre a DIOS

 

 

 

 

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