MUDANZA A EMMANUEL

Hace unos días que nos hemos mudado a la misión Emmanuel, ya estamos la familia al completo , la familia con mis cuatro hijos, mi mujer y yo, más  los siete hermanos acogidos en la Misión Emmanuel.  Ya estamos “Con Ellos”.

 

No ha sido una decisión fácil y lo hemos pensado mucho, pero nuestras vidas son esto, la misión de hacer patente el Evangelio en la acogida del inmigrante africano y lo intentamos cada día por vocación,  por que nos hace felices, no por las satisfacciones, que a veces no se producen o más bien todo lo contrario, sino por sentir que nuestras vidas están al servicio de Dios y/o de nuestros hermanos. También hemos tomado esta decisión por ser necesaria para el buen funcionamiento de la casa , pues la “Presencia” se hace imprescindible si queremos acompañar debidamente.

Es hermoso pertenecer a esta gran familia de la Misión Emmanuel desde dentro donde suceden los acontecimientos del día a día, como dar las buenas noches a los acogidos y luego a mis hijos. Es tierno ver como ellos lo agradecen y ven como les importas, como los amas.

Ahora es más fácil dedicar más tiempo a la escucha de sus vidas , a jugar más con mis hijos sin las prisas de antes, sin los desplazamientos y el tiempo contado, no nos sobra el tiempo por que siempre hay cosas que hacer pero ahora es mas fácil.
No solo estaremos más cerca de los acogidos, también estaremos por fin integrados en Tres Cantos donde colaboramos con otras entidades en la sensibilización de la población frente a esta realidad de la inmigración y África.
No podemos olvidar el sentido fundamental de nuestra misión que es “aproximar el evangelio” a las gentes que no conocen Jesucristo o lo han olvidado. Nuestro carisma evangelizador se caracteriza por la cercanía y la practicidad del evangelio fruto de la fe que de charlas formativas. Creemos que el ejemplo o el fruto hablan de las personas y con esto no digo que seamos el mejor ejemplo, solo que lo intentamos sin conseguirlo en muchas ocasiones, pero pienso que Dios no quiere gente perfecta si no gente predispuesta. Aun así no debemos de dejar entonar el Mea Culpa, por tantas veces que hemos fallado a la gente, a la atención de los acogidos sea por la razón que sea. Cuantas veces ha estado la casa sucia o cuantas hemos olvidado lo fundamental de las cosas por conseguir algo.Pero esto no nos puede llevar a dejar de intentarlo, de dejar de levantarnos. Dios trabaja en nosotros.

El acercamiento a nuestra Parroquia de Tres Cantos “Santa María Madre de Dios” es fundamental porque los que servimos por Cristo tenemos que ser un equipo. Un equipo que a veces trabaja desunido y que nos cuesta aproximarnos por que tenemos formas distintas de trabajar, pero no hay nada que el amor a Dios no pueda salvar y las diferencias enriquecen a todos. recibir cada domingo la eucaristía tan cerca nos va ha unir mucho más.

Pero no es todo el monte orégano y sabemos lo que conlleva compartir acogida con familia, pero tras un largo discernimiento no vemos otra vida y ni deseamos otra cosa que entregarnos a esta Misión.

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