TODO SE OS DARÁ

¿Qué esperamos en nuestras vidas?

¿Que esperamos de Dios?

¿ Que hacemos para conseguirlo?

Ahora en Adviento se aproxima la Luz que iluminó el mundo, pero el mundo no la siguió y se quedó sentado esperando que Dios iluminara sus cuevas y las llenara de cosas para su consumo personal. Pero que parte no entendéis de “TRABAJAR POR MI REINO Y TODO SE OS DARÁ POR AÑADIDURA”. ¿De verdad pesáis que su reino es trabajar para ganar el jornal y vender nuestras vidas al banco que nos ofrezca menor interés?

Su Reino es salir al encuentro de quien nos necesite, es dar de comer al hambriento, es visitar al enfermo, es acoger al extranjero….Es exponerse a las habladurías y contradicciones de este mudo que solo busca ganarse una vida acomodada. El acomodo nos deja sin vitalidad, ni fuerza para afrontar los malos momentos y cuando la tempestad llega, se lleva todo lo que pensábamos que era nuestro. Pero os aseguro que nada nos pertenece, solo nuestra voluntad.

¿Por qué os sorprendéis cuando los que trabajan por su Reino, aunque sean malos, consiguen lo que vosotros no conseguís? ¿por qué no lo intentáis? Si El ofrece una casa a su trabajador (pese a su mal hacer), no es para que la disfrute, sino para que le de un buen uso, acogiendo al que no tiene y  que del fruto de Su misericordia se alimenten todos.

Lejos de buscar la culpabilidad, los Cristianos buscamos la oportunidad de Conversión y no hay mejor época que el Adviento y la navidad para conseguirlo pues celebramos la llegada de la Luz a este Mundo. Una Luz que sigue iluminando a quien la sigue y ofreciendo nuevos caminos a quienes la toman Su ejemplo. Los cristianos debemos actuar con ejemplaridad y no dentro de nuestras confortables posibilidades, sino desde la valiente entrega por amor a nuestros hermanos, confiando en quien nos envió a llevar el evangelio con alegría.

 

 

 

Os aseguro que nadie ha quedado jamás defraudado cuando se ha tirado a la piscina helada por Jesucristo, pero sentiréis el Frío de la incomprensión, aún así siempre tendréis una sonrisa en la boca, porque Dios es alegría. Desconfiad de aquellos que no tienen una sonrisa cuando trabajan por esta causa.

Ahora se acerca la Luz, quien tenga voluntad y persistencia podrá seguirla, pero no será el mas listo quien tome este camino ni el que pueda, sino el más trabajador que siembre con Fe y oración .

Y a los que preferís continuar como hasta ahora os digo:

 “MANOS QUE NO DAIS ¿QUE ESPERÁIS?”

FELIZ LUZ

Os regalo este enlace de vídeo, que muestra algo de la Luz en la música.

Daniel Almagro

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